En mitad de un invierno tropical hemos realizado este domo entre risas, aguacates, música, el mediterráneo, invernaderos…
Qué gusto trabajar con gente tan entregada y con unos anfitriones tan especiales, que nos han tratado de lujo.
Muchas gracias a Gerardo y a Itziar por ser tan auténticos y entrañables.










